Las horas que precedieron la destitución de Julen Lopetegui por parte de Luis Rubiales fueron muy tensas en la concentración de la selección española en Krasnodar. Desde que el presidente de la RFEF llegó procedente de Moscú, donde debía asistir a la reunión del Comité Ejecutivo para votar la sede del Mundial- 2026 que finalmente recayó en Estados Unidos, México y Canadá, las conversaciones fueron múltiples, el teléfono agotó baterías y el vestuario tampoco resultó ajeno a una decisión histórica. Justo antes de la rueda de prensa de Rubiales, este se reunió con Lopetegui, el entonces director deportivo Fernando Hierro y el capitán Sergio Ramos. Pero el presidente de la RFEF también consultó antes con Andrés Iniesta, segundo capitán de la Roja, y otros jugadores de peso. Su opinión acabó siendo trascendente para que Rubiales la tomara en cuenta y decidiera echar a Lopetegui.