El Mundial de Rusia será recordado como el Mundial de los penaltis. A falta del Polonia-Colombia que cierra la segunda jornada, hasta el momento se han señalado 16 penas máximas, un récord sin precedentes desde que participan 32 selecciones en la Copa del Mundo (Francia 1998). El total en un Mundial es de 18, solo dos más de los que se llevan hasta ahora. La tecnología del VAR ha ayudado mucho a alcanzar este registro.

De los 16 penaltis concedidos, se han transformado 13 (81.25% de efectividad). Solo Sidgursson (ante Nigeria), Messi (contra Islandia) y Cueva (ante Dinamarca) han fallado. Este es el reparto de las penas máximas de Rusia 2018: Francia (1), Egipto (1), Australia (2), Islandia (1), Argentina (1), Croacia (1), Perú (1), Portugal (1), Túnez (1), Bélgica (1), Suecia (1), México (1), Inglaterra (2) y Japón (1).

Estos 16 penaltis en las dos primeras jornadas de una Copa del Mundo suponen un número histórico. El anterior récord lo tenía el Mundial de Corea y Japón de 2002, donde se pitaron 10 penaltis con un 100% de efectividad. En los cuatro Mundiales restantes, las estadísticas sobre faltas pitadas dentro del área son las siguientes: Francia 1998 (4 penaltis, 4 goles), Alemania 2006 (4 penaltis, 3 goles), Sudáfrica 2010 (7 penaltis, 5 goles) y Brasil 2014 (7 penaltis, 7 goles).

Es decir, de las 48 penas máximas analizadas, solo se fallaron seis. A los tres errados en este Mundial, se unen Gyan en 2006 y Podolski y Villa en 2010. En total, un 87,5% de acierto desde los once metros en las dos primeras fechas de competición.

La implantación del VAR ha resultado fundamental en la concesión de estos 16 penaltis. De hecho, sin el videoarbitraje se habrían pitado la mitad de penas máximas. Además, en el Brasil-Costa Rica se produjo un hecho histórico. Por primera vez se anulaba un penalti gracias a la ayuda de la tecnología.

Foto de Messi
Foto de Christian Cueva