Se tuvieron que poner la camiseta -la 10 de siempre en la caso de Leo– y posar para las cámaras. Los jugadores argentinos aún no hablaron con la prensa desde que llegaron a Rusia. Las reglas FIFA -en cambio- hay que cumplirlas. No se trata de una entrevista, de una producción de imágenes, sino de la foto oficial de la organización para presentar los partidos y la televisión que va al mundo. Así entonces fueron pasando uno a uno los futbolistas.

En épocas 2.0 ellos mismos subieron a sus redes sociales algo del backstage. Así se ve cómo Messi levanta un cartel desde el piso con su nombre -cómo si hubiera alguien en el planeta fútbol que no lo conozca- y lo mismo Mascherano, Di María, Higuaín, todos. También se los ve algunos haciendo como un grito. Todo sea por tener armadito el decorado del Mundial, que también sirve: todo es más lindo mejor presentado.