Los funcionarios rusos no participarán en los controles antidopaje durante el Mundial, ya que la FIFA busca asegurar a los equipos que las muestras no pueden ser manipuladas, dijo el presidente del comité médico del organismo, Michel D’Hooghe.

Un informe de 2016 encargado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y compilado por el abogado canadiense Richard McLaren descubrió que más de 1.000 atletas rusos estuvieron involucrados en una conspiración para ocultar pruebas de dopaje positivas durante un periodo de cinco años.

El fútbol fue uno de los deportes implicados en la investigación, por lo que la FIFA no se arriesgará en el Mundial organizado por Rusia. “Mi condición básica para dirigir la política antidopaje en Rusia es que todo pueda hacerlo la FIFA, desde el principio hasta el último punto, sin la intervención rusa”, indicó D’Hooghe al diario The Times.

“Eso significa que las personas que acompañan a los jugadores, que los buscan en el terreno de juego, serán designados por la FIFA y no serán rusos”, agregó.

Rusia ha reconocido algunos hallazgos del llamado Informe McLaren, pero ha negado repetidamente la existencia de un programa de dopaje patrocinado por el Estado.