Barcelona se tiró con tranquilidad pero con gratitud a las calles para celebrar el octavo doblete de la historia del club azulgrana. Una celebración relajada pero feliz que se extendió durante poco más de dos horas y que arrancó en la Plaça de Drassanes y terminó delante de la Plaça Doctor Ignasi Barraquer en la Avinguda de Sarriá. Miles de seguidores en la Ciudad Condal entregaron cariño a sus jugadores, especialmente a Iniesta y Messi. Se multiplicaron las pancartas de agradecimiento al manchego (“eterno”, “infinito Iniesta”) y gritos pidiendo que dé marcha atrás y siga un año más; y los gritos a Messi, indiscutible icono de los últimos títulos, de la afición y de la ciudad.

RODOLFO MOLINA (DIARIO AS)

Desde primera hora de la mañana, y aprovechando el puente, las familias fueron tomando posiciones en Paral-lel, Ronda de Sant Pau, Comte d’Urgell y Sarrià, las calles por donde discurrió la rúa en un recorrido casi rectilíneo, para ver en primera fila a sus héroes. Socios de siempre, niños por cada rincón, mezclados con turistas. Todos tenían algún motivo para celebrar. Argentinos, franceses y alemanes fans de Ter Stegen. El portero cumplía 26 años. Vecino del barrio de Gràcia, integrado a la perfección en el estilo de vida de la ciudad, tuvo un regalo inmejorable. 

RODOLFO MOLINA (DIARIO AS)

“Falta la buena”, lamentaba algún aficionado durante la rúa mientras veía los trofeos de la Copa y la Liga presidiendo el autobús descubierto en el que la plantilla disfrutó de dos horas del calor de la gente. Lo de Roma, sin duda, dejó huella.

GORKA LEIZA (DIARIO AS)

Hubo de todo en el bus. Umtiti no dio motivos para pensar que puede marcharse del Barça. Entre cerveza y cerveza se lo pasó en grande con su ‘hermano menor’ Dembélé como Piqué, que empezó el paseo envuelto en la senyera como Sergi Roberto y Denis Suárez. A Iniesta se le vio melancólico. Con su gorro de juglar, saboreó su última rúa. El genio de Fuentealbilla se hizo fotos durante el trayecto con Coutinho y Denis, posibles sucesores. Messi se lo pasó en grande con las ocurrencias de su inseparable Pepe Costa, Piqué y Suárez. Busquets y Rakitic, como en el campo, mantuvieron la posición. 

RODOLFO MOLINA (DIARIO AS)

Fuera del foco, pero afinando el suyo, estaba Ernesto Valverde. El Txingurri, un apasionado de la fotografía, captó los instantes de una fiesta plagada de banderas azulgranas y camisetas con el dorsal 10. Eso sí, terminó sin zapatillas. Piqué y Suárez, como motos, se dedicaron a dejar descalzos a técnicos y compañeros y lanzar las zapatillas al personal. La rúa careció de la pasión de ocasiones anteriores, viene el club de históricos tripletes en 20009 y 2015 y de un doblete Liga y Champions en 2011, por no hablar de las memorables celebraciones en Plaça Sant Jaume. Pero lo que no hicieron fue dar la espalda al equipo. Unos a otros se dieron las gracias.

Escudo/Bandera Barcelona

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*Datos actualizados a fecha 30 de abril de 2018