Durante la celebración del Día Mundial del Refugiado en la última semana, la Fundació Barça pidió “responsabilidad” y “empatía” ante la huida de millones de personas de sus países de origen, donde se viven situaciones de conflicto y violencia. La Fundació Barça realiza su programa de refugiados en Grecia, Líbano e Italia. Con su participación en estos programas, miles de niños y niñas han mejorado su situación después de vivir situaciones traumáticas que les obligaron a salir de su país.

De acuerdo con los últimos datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), hay unos 68 millones y medio de personas desplazadas, de las cuáles más de 25 son refugiadas. La mitad de ellos son niños que han tenido que abandonar sus hogares debido a los conflictos, la violencia y la persecución. Desde que empezó el conflicto sirio en 2011, más de 6 millones de personas han sido acogidas en otros países.

La Fundació Barça pretende paliar las consecuencias de los menores migrantes que viven en campos de refugiados y que huyen de la violencia y los conflictos. El objetivo es reforzar y dar herramientas a niños y adolescentes para prevenir y resolver conflictos y fomentar la inclusión social y la integración. Entre los diversos proyectos del Líbano, Grecia e Italia, en el último año se han beneficiado 12.000 niños y niñas.