Fernado Hierro (Málaga, 1968) ha sido el hombre elegido por Rubiales para mantener el barco de la Selección a flote. El presidente de la RFEF quiere mantener la máxima estabilidad posible en la concentración de España y por ello es el hasta ahora director deportivo de la federación (volvió al cargo en noviembre de 2017) quien toma el timón de esta crisis a la que se enfrenta la Selección, que se ha visto sin técnico a dos días de debutar en el Mundial.

Escudo/Bandera España

El ya nuevo seleccionador español sabe lo que es perfectamente competir en una situación límite. Pasó 14 de sus 18 años de su carrera como futbolista en el Real Madrid, todo un máster en situaciones de alta presión. En el equipo blanco ganó tres Champions y cinco Ligas, entre otras cosas. Fue capitán del Madrid de la Novena y uno de los pesos pesados de la plantilla de de la Séptima, un equipo en el que los jugadores se impusieron a la autoridad del entonces entrenador Jupp Heynckes, que acabó fuera del Madrid a pesar de haber ganado la Copa de Europa para el Madrid 32 años después. 

También sabe con creces lo que es ser futbolista de la Selección. Llegó a batir el récord de internacionalidades (89) y fue máximo goleador histórico de la Selección (30) hasta que Raúl le pasó por encima. Participó en cuatro mundiales (Italia 90, EE UU 94, Francia 98 y Corea y Japón 2002, de este último llegó a formar parte del once ideal) y en dos Eurocopas (Inglaterra 96 y Países Bajos y Bélgica 2000).

Hierro es alguien que además conoce bien los entresijos de la Federación. Fue director deportivo en la etapa dorada de la Selección, desde 2007 a 2011, años en los que España consiguió la Eurocopa de 2008 y el Mundial 2010. Luego fue al Málaga para llevar la dirección deportiva del equipo boquerón pero tan solo duró un año en el cargo.

Quizá, el punto más débil, o al menos el que ha lúcido menos hasta ahora en su trayectoria profesional, es el de entrenar. Ancelotti lo eligió para ser su segundo cuando Zidane se hizo cargo del Castilla, sin embargo, la segunda temporada del italiano en el banquillo del Madrid acabó sin ningún título importante, por lo que Florentino Pérez prescindió de él y de su staff técnico. Luego probó suerte en el Real Oviedo (2016/17), pero no logró meter al equipo en la fase de ascenso y se marchó al acabar la temporada. En noviembre volvió a la RFEF a desempeñar el cargo que tan bien ocupó hace más de cinco años.

La crisis le ha pillado de lleno, pero es un hombre cauto, con presencia ante los medios, que fue futbolista de élite, conoce el grupo a la perfección, cuenta con la aceptación de los jugadores y sabe de la responsabilidad y la presión que viven los futbolistas durante un Mundial. Sin duda, parece la mejor opción tras Lopetegui.