Para Ernesto Valverde las vacaciones comenzaron hace una semana, aunque su presencia en la Ciutat Esportiva fue habitual durante estos días. Sus hijos siguen en curso lectivo, cosa que retrasa su salida de Barcelona. De esta manera, y para no perder el tiempo, el entrenador azulgrana ha mantenido reuniones estos días con el fin de organizar lo que debe ser la próxima temporada. No quiere que nada quede al azar y junto con algunos responsables de área, Valverde va poniendo orden a las altas, bajas y todo lo que depende de su parcela.

Una de las cosas que más inquietan al entrenador es la proyección de jóvenes valores. Durante la recién temporada finalizada, apenas pudo echar mano de la cantera. Apariciones de Carles Aleñá, de Oriol Busquets antes de lesionarse y la aparición de José Arnáiz, lastimado ahora de pubis y que al inicio de curso arrancó con fuerza. Pero el entrenador quiere más. De ahí que tenga visto, anotado y perfilado qué jugadores pretende seguir más de cerca y que incluso, ante la ausencia de muchos mundialistas, podrían ir citados a la gira de julio por Estados Unidos.

El que más números tiene es Riqui Puig, que esta misma semana anunciaba que renovaría con el Barça (el Chelsea estuvo cerca de firmarlo). También el delantero Abel Ruiz, que está comprometido también, aunque no ha firmado el acuerdo con el Barça. Estos dos, junto con Juan Miranda, Mateu Morey (acaba contrato el mes que viene), los centrales Mingueza y Chumi y el talento de Orellana o Collado podrían ser invitados por el entrenador. Lo que parece seguro, es que para la próxima temporada tendrán la oportunidad de ejercitarse con el primer equipo. La idea del entrenador es que poco a poco, La Masia vaya tomando peso entre la elite, tras unos años en las que apenas hubo candidatos a subir un escalón.

Valverde mira con confianza a la plantilla. Carles Aleñá tendrá dorsal del primer equipo por contrato. Otra cosa es ver cómo encajará si no vuelven al 4-3-3. Pero sea como sea, la cantera, vigilada muy de cerca por clubes extranjeros, tiene que ser protagonista en el Barça. Y el técnico, lo sabe.

Riqui, heredero de Xavi e Iniesta

El talento de Riqui Puig es incuestionable. Sobran muchos segundos a un minuto para darte cuenta de que la calidad que tiene puede vestir el juego de cualquier equipo. Interior de toque fino, visión privilegiada y posición excepcional, el catalán está llamado a ser el heredero del juego de Xavi e Iniesta. Triunfó con el Juvenil en la Youth League y ya ha debutado con el Barcelona B.