Cristiano. Otro gol: estuvo presente en los seis ataques finalizados

Portugal vive de Cristiano. Le alcanzó con cuatro minutos para liquidar a Marruecos y lanzar a su selección. En sólo dos partidos ha marcado más goles (cuatro) que en sus tres Mundiales anteriores (tres tantos). Todas las jugadas ofensivas se vincularon a su figura. Portugal dispuso de seis ocasiones y Cristiano estuvo en la totalidad (cinco como rematador y una como asistente a Guedes). Cristiano fue una amenaza permanente por su movilidad. Participó por todo el frente de ataque (26 acciones en la izquierda, 19 en el centro y 17 en la derecha) para recorrer 8,8 kilómetros. Otra demostración de su plenitud física. Todavía nadie ha podido acercarse a los 33,9 km/h de velocidad que registró ante España. Aun así, Cristiano no tuvo la lucidez general del primer día. De sus 62 acciones sólo concluyó con acierto el 55%, el porcentaje más bajo del encuentro. Tampoco se mostró preciso cuando procuró dar pases hacia delante (dos buenos de cinco). Con su pegada fue suficiente. Cristiano sonríe y sostiene a Portugal.

Messi. Una jugada de peligro y menos pases que Caballero

Messi no compareció todavía en Rusia como se le conoce. No se puede desligar su responsabilidad de la sonada derrota de Argentina contra Croacia. Si ante Islandia lo intentó con tesón (150 acciones y once remates), frente a la selección ajedrezada apenas apareció. Messi intervino en 64 jugadas y sólo creó una ocasión de gol de las 11 de la albiceleste. Un disparo a puerta fue su balance ofensivo. Ni sus compañeros le encontraron ni él hizo amago de alterar ese decorado. Se convirtió en el jugador que menos pases recibió (30) y el que menos distancia completó (7,6 kilómetros) de los que acabaron el partido en Argentina. Como contra Islandia, el 84% del tiempo estuvo caminando. El 60% de los ataques argentinos se produjeron por la izquierda, lejos de su área de influencia, y no fue porque él volcará de manera determinada el juego hacia ese lado (dos pases a Acuña). Existen dos síntomas evidentes de su abatimiento. Enzo Pérez se erigió en su socio preferido y Caballero dio más pases (35 por 31)… El Mundial se difumina para Messi si no lo remedia contra Nigeria.

Neymar. En todas: 123 acciones, penalti que rechazó el VAR y el 2-0

La emotividad del rostro de Neymar tras la victoria ante Costa Rica confirmó su angustia. Para bien o para mal, estuvo en todas. Nunca se escondió y fue la referencia en el asedio final de la canarinha. Acumuló hasta 123 acciones, 66 pases, seis regates y seis disparos. Brasil se extendió por el perfil izquierdo en el que surgen Marcelo, Coutinho y Neymar. Las alianzas más repetidas en ataque tuvieron el protagonismo de los tres (56 pases entre Neymar y Marcelo y 27 entre el jugador del PSG y Coutinho). Sin demasiada finura en sus acometidas, pretendió facilitar hasta 11 pases de finalización de los que sólo cuatro acabaron en remate. Sus regates se acotaron a zonas poco propicias para establecer diferencias. Físicamente aparentó estar mucho mejor respecto al debut con Suiza. Sumó 30 esprints y alcanzó una velocidad de 31,7 km/h. El VAR, con razón, le arrebató un penalti con 0-0, aunque se desquitó marcando su primer gol en el Mundial. A Neymar no se le pudo discutir su perseverancia. El líder ofensivo de Brasil.