España tuvo su representación en la ceremonia de inauguración del Mundial en la figura de Iker Casillas. El actual portero de La Roja y leyenda del fútbol español, capitán de España en la conquista de Mundial de 2010, fue el encargado de entregar la copa sobre el césped del estadio de Luzhniki, donde además del partido inaugural se jugará la final el 15 de julio.

Casillas estuvo acompañado de la supermodelo rusa Natalia Vodianova, que lució un espectacular vestido y acaparó todos los flashes. Ambos sacaron el trofeo en su nueva urna, creada específicamente para el evento por una famosa marca francesa de bolsos. La afición, escasa todavía, vibró al ver a Iker como uno de los protagonistas del acto. Aunque todavía se mantiene en activo en el fútbol portugués, el público ruso, y el saudí, que también acudió en masa, recuerdan al guardameta por su magnífico paso por el Madrid y la Selección.

No es la primera vez que España está representada por alguno de sus jugadores en ceremonias como esta. Carles Puyol, que también estuvo presente en el estadio, fue el encargado de entregar la copa en la última Eurocopa, entonces en los instantes previos a la final que disputaron Francia y Portugal en el estadio de Saint Denis.

Foto de Casillas