Así pillaron los 2.823 abonos falsificados

El Barça tenía que tomar medidas drásticas ante la reventa. Lo ha hecho con éxito en las entradas de finales y en los desplazamientos y lo ejecutó, con eficacia, con los abonos en la redada del Barça-Madrid. En el club hay la sensación de que o se actuaba ya o el tema se iba de las manos porque calculan que cada temporada entran entre 500 y 1.000 abonos en el mercado de la reventa. De puertas para fuera, Barça y Mossos ya trabajan para desmontar la trama del negocio fraudulento que derivará en una querella criminal contra los responsables.

De puertas para adentro, la comisión de Disciplina ya ha abierto la investigación caso por caso, que puede acarrear la pérdida del abono. ¿Pero cómo les pillaron si la falsificación era perfecta? En los tornos de entrada para el clásico hicieron una cosa distinta. Solo los abonos de plástico pasaban con luz verde mientras que las entradas de papel, vendidas por el club, se iluminaban de otro color. Cuando a alguien con una entrada de papel se le encendía el verde, pillado: habían falsificado el código QR de un abono de plástico. Luego se le dejaba ver el partido a cambio de entregar la entrada para identificar al abonado